CONTIGO EN LA DISTANCIA

"EL PAPEL DE FUMAR"

Toda vez que esto se ha terminado, que la campana ha vuelto a su normalidad cotidiana, ahora que ya no hay nazarenos que corren presurosos a realizar su Estación de Penitencia, ni andamos de aquí para allá para ver cofradías, me permito solicitar la venia humildemente para entrar en esta seudo carrera oficial que dura bastantes meses y que transcurre por internet, la carrera de la espera y el abismo, de la añoranza y de la esperanza. Carrera en la que, sin duda, me preceden buenos y variados tertulianos que desde sus páginas colaboran en acortar ese largo camino que va desde una Semana Santa a la otra.

Vaya por delante mi total acuerdo con la opinión vertida por muchos y, creo, generalmente aceptada sobre que el hecho de que preservar el patrimonio de las Hermandades está por encima del acontecimiento anual que supone hacer la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral. Así, a nadie se le ocurriría apoyar que una Cofradía salga a la calle cayendo una tormenta digamos de tamaño simplemente leve. Y digo esto por que creo que está en el ánimo de la mayoría el amor hacia los titulares de cada hermandad, los enseres y demás circunstancias que transcurren en el devenir sentimental e histórico de sus (nuestras) Hermandades.

El comentario viene a colación por las circunstancias acaecidas este año en la secuencia Jueves Santo - Madrugada. Convendrán conmigo que la mañana del Jueves Santo en Sevilla no hacía presagiar nada bueno. A primeras horas de la tarde caía una llovizna persistente y aquello no tenía pinta de mejorar. Pero mejoró, y ahí está la cuestión.

Los Negritos, La Exaltación, y Las Cigarreras (a mi también me gusta llamarla así), tenían las calles mojadas y previsiones de lluvia con porcentajes inquietantes dado el margen de sus horarios de salida. En el caso de Monte-Sión la cosa ya parecía que descendía pero en honor a la verdad los que estábamos allí no las teníamos todas con nosotros. Y en eso que, dos Hermandades de centro, con grandes patrimonios que preservar (¿que Hermandad en Sevilla no tiene un patrimonio que preservar?), deciden sacar a la calle la Cofradía y realizar sendas y magnificas procesiones. Me refiero a la "Quinta Angustia" y a "El Valle" (por cierto, esta última igual que Monte-Sion, con una coronación a la vuelta de la esquina, o no tanto).

La cosa se mantuvo así hasta la noche,(...o no?). pues no, por que asistimos a la negativa de "Pasión" por razones meteorológicas. Los más serios, conspicuos, avezados y entendidos cofrades se apresuran a decir siempre que el hecho de salir o no salir "es cosa de cada Hermandad", y así todos contentos, y además es que es verdad. Lo que no es menos cierto es que, a mi entender, las previsiones meteorológicas son las mismas para todo el mundo, o sea, que se sabe (por las palabras del responsable del servicio de meteorología) que a las 12 de la noche el porcentaje de lluvia descendía a un 30%..........y a un 85% de humedad en ambiente.

Y la Hermandad del Gran Poder decidió no salir.

Esa es la secuencia de los hechos. Ahora vienen las preguntas, por que no me negaran que después de asistir a esta diversidad de decisiones lo único que está claro es lo que comentan los más serios, conspicuos, avezados y entendidos cofrades "cada Hermandad esta en su derecho de salir o no salir", se ponga Ud. como se ponga amigo cofrade con "c".

A mi se me ocurren algunas cuestiones para el futuro como, por ejemplo, ¿con que grado de humedad relativa en el ambiente puede o debe salir una cofradía?, o ¿Qué porcentaje de previsión de lluvia se considera tolerable para realizar una Estación de Penitencia?..¿el 0,1%..., el 0%?, ¿Quién mide el valor artístico y sentimental del patrimonio de cada Hermandad?, ¿dónde encontraremos un servicio de meteorología que nos dé garantías de un porcentaje de lluvia de un 0%?, y finalmente ¿Cada cuantos años se va a dar esa circunstancia?.

Antaño, cuando no habían cigarrillos de lo que se llama "labor mecánica", el personal se entretenía liando "pitillos" con papel de fumar. Hoy con las cajetillas, el papel de fumar ha caído en desuso y, al parecer, hay quien lo utiliza para determinados menesteres que nada tienen que ver con la afición al tabaco o a la inhalación de otro tipo de plantas opiáceas. Esperemos que, con el tiempo, desaparezca la fea costumbre de no coger las cosas como es menester, amén de llamarlas por su nombre.

tarracofrade