CONTIGO EN LA DISTANCIA
"SER COFRADES"
Atrás quedó la Semana Santa del 2003. Un año por delante y otro que ya pasó. Nos disponemos a pasar el largo desierto de la espera que como todo el mundo cofradiero sabe, terminará allá por el 8 de Diciembre. A la hora de hacer balance de lo acaecido en estos días a uno se le ocurren muchas cosas, unas buenas y otras mejores.
Aunque de todas ellas, yo sin dudarlo me quedo con el sentimiento de "ser cofrades", que este año se ha puesto de manifiesto más que nunca cuando los malos tiempos han arreciado con la meteorología. Puede sonar a tópico, pero lo cierto es que el universo cofrade de esta ciudad ha dado toda una lección (una vez más) de como deben hacerse las cosas en esto que llamamos Semana Santa.
Ni los más viejos del lugar recuerdan semejante "prueba de fuego" o mejor "prueba de agua". Hasta 25 Hermandades no pudieron poner su Cofradía en la calle en lo que será, sin duda, una Semana Santa que pasará a la historia. Nos quedamos sin muchos momentos íntimos que vivir en tal calle o en tal revirá, sin músicas que nos suenan a celestiales o sin aquella saeta a nuestro Cristo o a nuestra Virgen, con la túnica recién planchada y con el cirio sin encender.
Pero nada de esto ha logrado minimizar nuestro sentimiento y nuestras ganas de ser Cofrades. Solo hacía falta estar en la entrada de los templos cuando la Cofradía estaba a punto de salir y el Cabildo estaba reunido para tomar una decisión. Las caras de expectación y de intranquilidad hablaban por si solas. Costaleros, Nazarenos, Músicos, Acólitos, Juntas de Gobierno y público en general se agolpaban para escuchar la noticia tantas veces temida pero no por menos esperada. Primero silencio (hablaba el Hermano Mayor), después aplausos de responsabilidad, más tarde llantos y lamentos. Toda una lección de como el pueblo atiende y entiende esta manifestación.
Todo lejos, muy lejos del chabacano, folklórico y ruidoso ejemplo de intolerancia dado por el inclito Carlos Latre al aparecer sobre una ridícula parihuela en el programa Crónicas Marcianas usando estereotipos anticuados y demagógicos con el único fin de como dicen en el programa: "hacer pasar un rato distendido al público". Lamentablemente, para entender la Semana Santa y concretamente la de Sevilla, hace falta acercarse a ella, dejarse llevar por los sentidos y aún así, tras muchos años de verla y vivirla, será difícil entenderla en toda su extensión. Por eso es difícil que un acto que pueda llevar a confusión como el de la famosa levantá, pueda ser comentado con conocimiento de causa por quienes simplemente no conocen de que vá el tema. Yo simplemente creo que el tema no dá para más.
Un año, en definitiva, en el que supimos ser cofrades ante la adversidad, en el que nos faltaron Cofradías en la calle pero en el que nuestros corazones latieron más deprisa al ver que nuestra fiesta está viva y con más fuerza que nunca. Un año en el que las lágrimas y el desconsuelo dieron paso a la esperanza y al sosiego de una madrugada de las de antes. El año en que supimos que la Semana Santa de Sevilla siempre te dá, puede que alegrías e incluso alguna tristeza, pero siempre te dá.
Sevillanos......, estais preparados?, pues empezamos la del 2004 !.
tarracofrade